Cuando todo se hace cuesta arriba

Este es el asunto —y todos lo sabían mientras estudiaban y olvidaron al comenzar a trabajar—: quien quiere tener un relativo éxito en su vida y en su carrera, necesita manejar la relación esfuerzo/impacto. Cualquier alumno listo sabe que no necesita sacar un 10 en todo; en algunas con un 5 le vale. Para las demás asignaturas, según su nivel de interés y capacidad irá a por un notable o un sobresaliente. Y en función de eso, sabrá qué dejar de hacer. Eso era crucial para él.

En la vida y en el trabajo es igual. 

Por eso, el mérito no siempre estará en resistir erguido frente a todo. Quizá más bien está en la llamada a darse cuenta de que probablemente, la vida se hace cuesta arriba porque estás haciendo cosas que no necesitas hacer. Cuántas veces se va tiempo elaborando un Powerpoint al detalle, seleccionando hasta el mínimo detallito para el día de su presentación, saltarse la mayoría de diapositivas porque en realidad lo que importa es la conversación que se genera en la sala.

Y esto quizá sea un shock para los que dicen dar el 120% siempre: no hay que hacer absolutamente todo extremadamente bien y al detalle. No hay que dar un 120% cuando no lo quieren. Hay cosas que con que cumplan el estándar es suficiente. 

Cuando la vida se hace cuesta arriba conviene ser selectivo.

Qué priorizar y qué dejar ir.7 formas de mantener la concentración en el trabajo (a pesar del calor y el aburrimiento)

¿Y si resulta que al final será excelente está aburrido? Quizá a ti la vida te ha llamado para ser un icono. Descúbrelo aquí.

 

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