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Cómo ser un buen jefe

Habrás leído miles de artículos, te habrán dado miles de consejos, pero ser jefe no es fácil. Puede ser por diferentes motivos, no importa, no vamos a juzgar. El caso es que ahora estás gestionando un equipo de personas y hay muchas cosas a tener en cuenta. 

Por si no fuera suficiente, además tienes que sacar tu propio trabajo… ¿Y si priorizas aquellas cosas clave para estar bien valorado? Siguiendo la línea de aquel artículos sobre «Cosas que crees que te hacen un buen jefe, cuando más bien lo contrario«, a continuación 5 consejos más que te ayudarán a priorizar:

Marca una visión y objetivos muy claros para el equipo.

Y si no sabes a dónde vas, al menos marca un camino. Te aseguro que es mejor eso que dejar claro que no tienes criterio alguno. Esto es importante, ya que un equipo te pedirá saber hacia dónde se dirige y así poder trabajar con autonomía. La autonomía es buena, les motiva; pero no la pueden ejercer sin ese objetivo marcado. De lo contrario se generará frustración. 

El buen jefe marcará un camino. Bueno o mal, que más da. Eso fomentará espíritu de equipo y evitará que se despisten en otros quehaceres. Luego, si te equivocas, reconoce el error, cambia el objetivo y adáptate a las nuevas circunstancias.

Sé tú mismo, incluso si eso significa mostrar tus debilidades.

Los líderes más carismáticos y que conectan mejor, son aquellos que están seguros de sí mismos y no temen mostrar sus vulnerabilidades. El respeto de los empleados se gana cuando un jefe reconoce sus límites y delega lo que no sabe hacer. 

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que se identifiquen contigo por ser humano? No trates de ser alguien de piedra y sin sentimientos; en muchas ocasiones sólo creará distanciamiento y fomentará ideas negativas hacia ti: “es una mala persona”, “se cree superior”, “no le caemos bien”, “si fuera por él, nos despediría a todos…”, y un largo etc.

Da la cara incluso cuando las cosas van mal.

Un buen jefe no muestra temor a la hora de decir algo negativo. Es más, afronta eso como un suceso más dentro de una comunicación efectiva. Evitar decir cosas negativas no va a hacer que desaparezcan, solamente perderás más tiempo. 

Los liderazgos son disfuncionales cuando no se dicen las cosas entre los compañeros, cuando no hay comunicación. Si das la cara, quizás no caerás bien a tus empleados por tus decisiones; pero al menos te respetarán por ser valiente e ir siempre de cara.

Pásatelo bien, ríete, pero no te pases.

Todos tenemos en mente a Michel Scott de The Office sobre cómo de molesto es un jefe cuando se quiere integrar con los empleados (y si no, ya tienes deberes). Sí. Está bien, tienes que ser tú mismo, que seas un jefe no quiere decir que no puedas echarte unas risas con los compañeros; aunque en el fondo seguirás siendo su jefe.

Así que actúa con simpatía, relaciónate con normalidad, bromea; pero no uses demasiada ironía, no hagas bromas pesadas y mucho menos critiques a otra persona que no esté presente para hacer gracia. Esos excesos se pueden volver en tu contra.

Enfréntate a quien no trabaja en equipo.

Esta es importante. Te juzgarán por el rendimiento del grupo, y si el grupo no funciona, tu liderazgo estará cuestionado. Si ves que hay una persona que va por libre, está dando señales de no querer trabajar ni contigo ni con sus compañeros. 

Además, lo más probable es que el resto de compañeros ya lleven tiempo sufriéndolo y pidiendo en silencio una figura de autoridad como la tuya para solucionar el desajuste. No tengas miedo en penalizar aquellas personas que no trabajan para el bien de todos.

Todos somos diferentes y unos destacan en determinadas tareas, eso es normal. Pero no quiere decir que no puedan trabajar en conjunto beneficiándose de esas cualidades individuales.

Sugerencia de presentación: Step Into My Office, Baby – Belle & Sebastian
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Consultor de estrategia empresarial y Mentor de artistas. He trabajado en entornos altamente cambiantes y competitivos en el mundo de los negocios, y he visto lo mejor y lo peor del ser humano. He comprobado que el cómo se hagan las cosas es tanto o más importante que el fin en sí mismo; y que el llamado éxito sólo se da gracias a la libertad de mente y espíritu. Fan de Bunbury y coleccionista de relojes.

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