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¿Mentorizas ya a mujeres y personas de color? Da un paso nuevo: patrocínalas

Si quieres asegurarte de que mujeres y personas de color reciban un apoyo efectivo en sus carreras, es importante entender la diferencia entre mentoring y patrocinio. El mentoring es apoyo directo al protegido; patrocinio, gestión de la impresión que otros tienen sobre él. Este artículo presenta 4 pilares que te inspirarán para dar un paso nuevo: hacer que el mentoring sea efectivo y que tanto tú como tu protegido tengáis ampliadas opciones de éxito. Este enfoque tridimensional puede, por un lado, hacer que el esfuerzo del mentoring valga la pena y, por otro lado, contribuir a que el mundo sea un lugar más justo.

Imagen: Jonathan Farber/unsplash


Las comunidades discriminadas sistemáticamente saben que en el mundo laboral aún hay ciertos muros de cristal. Los muros —diferentes a los techos— son consecuencia de prejuicios basados en lo que se ve a primera vista y no se puede ocultar, aunque la persona se calle o no exponga ningún símbolo en ninguna parte.

Hay organizaciones que están haciendo programas de mentorización para mujeres y personas de color (persona de color = persona no blanca). Programas que son una buena idea. Pero una de las recomendaciones para ser un mejor aliado de comunidades históricamente marginados es no limitarse a mentorizar, sino dar un paso más: patrocinar.

¿En qué consiste patrocinar? La primera descripción de un diccionario dice: “Referido a una persona o a un determinado proyecto, defenderlos, protegerlos o favorecerlos alguien que tenga medios para ello”. Otros lo definen como “usar su influencia social o su capital para abogar por tu persona protegida”. Esta definición parece muy correcta, pero si preguntamos cómo traducirla exactamente en palabras concretas, el concepto “patrocinar” no queda tan claro. Es necesario contar con esta diferencia, de lo contrario, habrá mentores que pensarán que están patrocinando cuando en realidad están haciendo acciones de mentoría. El mentoring es importante; sin embargo, sin una visión más expandida, líderes pensarán que están apoyando de manera completa a personas de comunidades históricamente marginadas, cuando en realidad les están dando solo una forma de apoyo.

El concepto clave aquí es la influencia

La diferencia entre mentorizar y patrocinar.

 

El patrocinio es una manera de intermediar. Los patrocinadores actúan como promotores de la marca personal de sus protegidos, y de esta forma, logran influir en cómo otras personas los perciben. Por tanto, se genera una nueva relación, más allá de la ya establecida entre mentores y protegidos: una relación entre patrocinadores y audiencia. La audiencia es la que también necesita posicionarse del lado del protegido.

El mentoring sigue siendo la ayuda que un mentor puede dar directamente —coaching, consejos, guía, feedback en competencias—, mientras que el patrocinio es fomentar, presentar contactos, apoyar en público, dar visibilidad, defender el trabajo o la marca personal y facilitar las conexiones. Esto ratifica el carácter tridimensional del patrocinio. 

Con esto, me permito presentar acciones concretas si la intención es patrocinar:

Amplificar

Cuando un patrocinador decide amplificar, comparte entre sus contactos los logros de su protegido —así logra aumentar las impresiones positivas hacia esa persona. Para poder avanzar en nuestra carrera, necesitamos que otras personas conozcan nuestra valía y logros. A la mayoría no le gusta la gente que habla de sí misma porque los consideran pedantes. De ahí la importancia del patrocinio de un tercero, porque evita las impresiones negativas que puede tener que alguien hable de sí misma. Esto importa particularmente a las mujeres, dado que los estereotipos siguen apuntando a los imperativos de modestia y humildad.

Impulsar

Si has recibido cartas de recomendación, sabes lo que ayuda recibir un impulso. Sabes también que cada vez que alguien se presenta para una oportunidad laboral, en realidad está haciendo una promesa sobre su desempeño en el futuro. Y también sabes que no es lo mismo cuando alguien expone cómo se percibe a sí mismo que cuando alguien expone una visión más objetiva sobre cómo percibe a un protegido. Normalmente la segunda exposición tiene más peso. Impulsar a personas de comunidades discriminados sistemáticamente es vital. A causa de los sesgos o parcialidades sobre cómo se percibe la calidad, tanto mujeres como personas de color son peor evaluadas y peor aconsejadas, y esto les dificulta mejorar y avanzar. Además, la falta de representación en industrias dominadas por hombres blancos, hace que mujeres y personas de color necesiten un patrocinio para que se cambie su forma de verlas.

Hacer contactos

Hay una diferencia entre tener que hacer una llamada a puerta fría y ser presentado por alguien. En este caso se trata de una gestión del estatus. Cuando un patrocinador de alta estima aboga por su protegida ante un círculo de profesionales, esto habla del patrocinador. Y esto mejora lo que las personas del círculo del patrocinador piensan de esta protegida, porque primero, el patrocinador cumple los requisitos para pertenecer a X círculo y segundo, la protegida ha superado los estándares del patrocinador para decidir incluirla en su círculo.

Defender

Defender en público y en voz alta es uno de los pilares más necesarios en el patrocinio. Gestionar las impresiones significa también fomentar cambios en la percepción de las personas, desde lo negativo hasta lo positivo. Cuando un patrocinador defiende, se dirige a la audiencia que rechaza o es hostil con el protegido y la persuade para que cambien de opinión. 

Esto es fundamental porque las mujeres y las personas de color son recibidas desde perspectivas sesgadas la mayoría de las veces. Te sorprendería la cantidad de aspectos en los que comunidades sistemáticamente discriminadas necesitan defensa. Admito que la defensa es la forma de patrocinio más combativa, porque implica debatir, confrontarse y desafiar formas de pensar en la audiencia. 

Ya soy mentor. O me interesa serlo. ¿Cómo puedo patrocinar?

Visto lo leído hasta ahora, creo que se entiende que alguien que patrocina —más allá de dar consejos— también implica su reputación. De ahí lo considerable de asegurar un conocimiento entre mentor y protegidos antes de poder dar el salto hacia el rol y acciones de patrocinador. Empresas de Estados Unidos trabajan con estos dos roles de forma progresiva, porque en este proceso el protegido también ha de mostrar su valía y habilidades sociales. Pero la gracia está en también llegar a ese grado de confianza en lo que haces y logras con tus protegidos, de modo que sientas que puedes amplificar su valía y logros, impulsarlos, presentarlos a tus contactos importantes y defenderlos, en caso de ser tratados injustamente.


Mentoring Audaz es el podcast de quienes se inspiran en un liderazgo con clase y  valores para esta y la próxima generación. Escúchalo aquí: deve.es/podcast

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Creo que nada es difícil si sabes hacerlo. Soy Esther, ingeniera de Caminos amante de los trenes y del progreso social que traen. Dirijo Dévé, donde edito y escribo sobre estrategia, liderazgo y dinámica social; pilares del desempeño pro y perso. La verdad —simple, directa y clara— te hace libre.

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