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Mantenerse visible en el trabajo cuando los demás están en la oficina y tú trabajas desde casa

Cuando todos trabajan desde casa hay igualdad de condiciones en la gestión de tu marca personal. Pero conforme avanzamos a formas híbridas de trabajar, en las que a muchos trabajadores vuelven a las oficinas, esta es la nueva pregunta: “Si yo me planteo trabajar desde casa a partir de ahora, ¿cómo mantengo mi visibilidad cuando mis compañeros están en la oficina y es probable que se vea más su trabajo que el mío? Además, cómo me mantengo visible si ellos tienen más acceso a los jefes y a información extraoficial que puede ayudarles en sus carreras y en potenciales ascensos?”

Es posible manejar el branding personal hasta el punto de mantener una buena reputación en el trabajo incluso superando a gente que está en la oficina todos los días?
La respuesta es sí.

Hay que caminar una milla más para no dejar espacio a lo negativo que pueden asumir de ti trabajando desde casa.

Eso no significa “trabajar más horas”. Las fases iniciales del trabajo desde casa tuvieron el prejuicio de que la gente en realidad trabajaba menos desde casa, pero ya se ha demostrado que la productividad puede estar al mismo nivel que cuando todos están en la oficina. Sin embargo, puede que la mentalidad que se tenía antes de la pandemia sobre el trabajo desde casa tienda a regresar —y los jefes piensen que el empleado al que no están vigilando con los ojos está vagueando en casa—. Por eso importa crear la percepción de más fiabilidad todavía. Formas de hacerlo son cumplir los plazos de entrega y hacer más notoria tu contribución diciendo “David, como acordamos, te envío en este correo el informe XYZ”. Puntos extra vienen si añades un: “Sé que la fecha de entrega era el viernes pero te lo he querido enviar antes para que tengas más tiempo para revisarlo si es necesario”. A anotar que frases así no son para usarlas siempre, sino estratégicamente. Con estrategia atraerás la atención a tu capacidad de cumplir con lo que se espera de ti.

Una nueva forma de integrarse en el equipo

Hay gente que vuelve a la oficina a pesar de no querer o no necesitarlo porque saben esto: los que trabajan juntos en la misma oficina tienen muchas oportunidades de crear lazos sociales y saber más sobre la vida personal de sus compañeros. Estos lazos no son esenciales para hacer tu trabajo, obviamente. Pero fomentan un elemento de cohesión social que te permite conectar con tus colegas más allá de cuando tratáis un tema meramente corporativo en una reunión. Y esta es la razón por la que (seguramente lo has comprobado) es más probable que en el trabajo recibas ayuda en algo de una compañera con la que sientes una cierta conexión personal que de alguien con quien la relación es lejana.

Por eso trabajando a distancia hay nuevas formas de integrarse que requerirán un poco de esfuerzo: en las reuniones compartir algo sobre tu vida, iniciar conversaciones, fomentar la voz por encima del texto, iniciar encuentros online… todo suma a tu reputación.

Importante es hacerse visible (literalmente)

Los colegas de trabajo que están en la oficina se ven todos los días y tienen más interacciones físicas, así que la gente de su alrededor tiene más información de cara a tener una opinión sobre ellos cuando intervienen en una reunión virtual. Por eso, en reuniones virtuales, incluso si en tu trabajo se permite apagar la cámara, a ti que trabajas desde casa te conviene mostrar el rostro y salir bien. Puede que pienses que no es relevante la estética, pero si quieres una buena visibiidad, es importante que te vean. Y esta es la única forma de que te vean, por eso necesitar prestar mucha atención a cómo te presentas.

Asegúrate de que les es fácil trabajar contigo

¿Alguien que trabaja online puede estar igual de accesible que alguien que está sentado a 3 metros con el que puedes pensar en alto? No. Por eso habrá que hacerse accesible de otra manera.

Para hacer ajustes, puedes hablar con tus managers sobre cómo quieren que te comuniques con ellos. ¿Son de emails? ¿Prefieren llamadas entre las 2 y las 4? Te conviene entender cómo y cuándo esperan dar contigo, cómo quieren que les contactes y qué asumen en tiempos de respuesta a sus mensajes. Incluso si no se trata de tu estilo de comunicación, te renta adaptarte al estilo de comunicación de las personas con las que trabajas. Es importante tener esta oportunidad de comunicación en cuenta para poder hacer preguntas, aclarar expectativas, mantener a tus directivos al corriente de tu progreso, etc.

Estas estrategias te sirven para que estés por delante del riesgo de perder visibilidad y asegurarte de que se te ve como una pieza valiosa para el éxito de tu empresa.

Foto: rawpixel

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