Home Estrategia Queda contigo para conocerte.

Queda contigo para conocerte.

Todos tenemos cosas buenas y malas, virtudes y defectos, fortalezas y debilidades. Hay aspectos en los que destacamos y otros en los que pasamos desapercibidos. Campos que dominamos y terrenos sobre los que no tenemos ningún tipo de control. 

Ser realistas nos ayuda a saber el punto en el que nos encontramos y poder tomar las decisiones adecuadas para llegar hasta donde queremos ir, también para reconducir nuestro camino cuando nos hemos perdido o equivocado. 

Conocerse exige honestidad, de nada vale mirarse al espejo si vamos disfrazados. Tampoco hay que ser excesivamente cruel, si hacemos un examen demasiado duro, sacaremos mala nota y veremos realmente lejos las posibilidades de aprobar.

Conocerse lleva tiempo y nunca se termina del todo. La madurez y las experiencias vividas nos afectan y van dejando huella en nuestra personalidad. Pero si somos objetivos, además de ser más felices, seremos más prácticos. No perderemos tiempo en batallas que no vamos a ganar ni tampoco gastaremos energía en balde.

Cuando alguien se conoce, actúa con seguridad porque sabe las herramientas con las que cuenta para arreglar aquello que se le plantea. Controla los ámbitos que puede atacar y aquellas facetas en las que debe defenderse.

Esto no significa resignarse: conocer nuestras debilidades nos hace fuertes porque nos permite trabajar sobre ellas para mejorarlas, en el caso de que eso sea posible o para disimularlas en caso de que sean “permanentes”.

Hay gente con grandes virtudes que nunca llegará a hacer gala de ellas, y personas con una habilidad a la que sacan mucho partido. La diferencia es el conocimiento. La información es poder, queremos saberlo todo de los demás y nos olvidamos de nosotros mismos.

El autoconocimiento también es un buen termómetro para saber si lo que nos dicen los demás es verdad o no. Nadie mejor que uno mismo para medir el grado de realismo que hay en los comentarios de las personas que nos rodean tanto a efectos de creerlo si es algo bueno como de sufrir si es algo malo. 

No vale conocernos parcialmente. Con un solo lado de la balanza no podemos encontrar el equilibrio y esto se aplica en ambos sentidos. No podemos conocer todos nuestras virtudes ni nuestra colección de defectos. Necesitamos saber datos de ambas partes, primero porque ni todo es tan blanco ni tan negro y segundo porque eso nos puede llevar a la soberbia o a un profundo drama. 

Conocerse es un ejercicio de salud mental que deberíamos practicar con frecuencia. Intégralo en tu rutina. 


Imagen: Brooke Cagle

Previous articleEgon Schiele y Jean-Michel Basquiat. Exposiciones de otoño-invierno en la Fundación Louis Vuitton (I)
Next articleDavid Corominas: “Tenemos que tener valentía; pero a la vez un criterio”
Soy economista de formación y escritora de vocación. En una carrera de números descubrí que las letras eran el vehículo perfecto para llegar a cualquier lugar. Desde entonces, he publicado dos libros y me dedico al mundo de la comunicación.

1 COMMENT

¿Qué opinas? Hablemos.