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La primera verdad que necesitas saber sobre saber decir no

Imagen de JD Mason

Podría ir directamente a escribir un artículo llamado «Cómo decir no», pero realmente no te estaría ayudando. Además, probablemente sería un artículo más.

Resulta que para poder decir no, primero necesitamos desarrollar unas bases internas. Aunque leas artículos sobre el tema en esta revista o por internet, si no desarrollas primero las fuerzas interiores de las que hablaremos hoy, decir no para ti será una misión imposible.

Cuando yo quiero decir no, ya sea a una petición, a un favor, a una invitación o incluso una tarea laboral y digo que sí, termino sintiéndome frustrada, obligada; es como si un peso se posara sobre mis hombros, y todo esto me lleva a estar mal y a entrar en conflicto interno.

Aprender a decir no es clave para nuestro bienestar emocional, para relacionarnos sanamente con los demás y para desempeñarnos correctamente en nuestro trabajo. Ahora bien, si es clave, ¿por qué nos cuesta tanto? La respuesta es muy simple: en el transcurso de nuestra vida hemos interiorizado la falsa creencia de que si decimos no, podremos ser rechazados por los demás, dejar de ser queridos, dejar de ser valorados personal o laboralmente, etc. Entonces lo que impulsa la necesidad interna de decir sí a todo, incluso cuando sabemos lo que ocasionará en nosotros, es una profunda necesidad de ser aceptados y queridos por quienes nos rodean. Me gustaría aclarar que quien nos quiera o valore de verdad, nunca dejará de hacerlo porque no accedamos a sus deseos. Entonces vamos al lío: ¿Qué necesito para poder decir NO?

Las tres bases necesarias para poder decir no

Autoestima

Todos pensamos que tenemos el autoestima muy alta, pero a decir verdad, creo que muchas personas ni siquiera saben en qué consiste el autoestima. En Wikipedia está definida como la valoración que tenemos de nosotros mismos; si me lo permiten, me gustaría que analizáramos lo que contiene la palabra valoración en esta definición.

VALORACIÓN

  • Percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y comportamientos que tenemos hacia nosotros mismos.
  • La sensación de mayor o menor valor que cada uno tiene de sí mismo.

Partiendo de esto, podemos afirmar que la autoestima no es solamente sentirse bonito, válido o capaz, la autoestima es un conjunto de comportamientos que tenemos para con nosotros, como por ejemplo: cuidarnos, evitar comportamientos negativos hacia uno mismo, saber cuándo es necesario frenar un hábito o salir de una relación…

Por esto, podemos concluir que una persona que permite que otras personas, situaciones, circunstancias, etc. que la dañan se perpetúen en el tiempo, evidentemente tiene un autoestima débil, y está claro así decir no será imposible.

Aprender a definir límites

Definir límites es vital, está claro que comenzar a definirlos es un resultado de una tener una autoestima sanamente entrenada. Es importante tener en cuenta que estos serán distintos para cada persona, entonces compararnos no tiene sentido.

Una manera muy eficaz para comenzar a efectuar este arduo trabajo es la siguiente.

Divide una hoja de papel en columnas: Amigos, Pareja, Familia, Alimentación, Ejercicio, Trabajo, Relaciones laborales…, puedes añadir todas las categorías que sientas que son necesarias. Abajo de cada una de ellas, escribe lo que no piensas permitir que te hagan los demás y lo que no piensas permitirte hacer contigo mismo. Es muy importante que tengas como prioridad tu bienestar emocional, mental y tu salud, de aquí saldrán los compromisos que adquirirás contigo mismo, y así será más sencillo decir no la próxima vez cuando algo vulnere tus límites.

Ejemplo:

 

Ser asertivos

La asertividad es la capacidad de defender nuestro bienestar y nuestros derechos, sin violar los de los demás. Esto siempre será muy importante porque igual que nosotros esperamos ser libres, debemos comprender que nuestra libertad termina en donde comienza la del otro.

Habiendo desarrollado una sana autoestima y teniendo nuestros límites bien definidos, necesitamos comenzar a empatizar y encontrar la forma, el tono, las palabras y el momento adecuado para expresar una necesidad; para salir de una situación que nos daña; para finalizar una relación ya sea con una sustancia, una relación laboral, afectiva, etc. y para frenar una conducta de los demás que nos lastime, o incluso una conducta negativa que tengamos con nosotros mismos.

Conclusión

Cada vez que accedemos a hacer algo que no deseamos, a compartir con quien no queremos, a realizar una tarea que no podemos realizar, ya sea por prioridades o por sobrecarga laboral, estábamos autolesionándonos. Si alguien nos quiere de verdad no va a dejar de hacerlo porque le digamos que no, en cambio, estableceremos unos límites sanos que harán nuestras relaciones mejores y más sanas. Si somos realmente valiosos en nuestro trabajo, no van a dejar de valorarnos porque digamos que no; en cambio, van a valorar nuestra asertividad y sinceridad, van a ver nosotros que somos responsables y que sabemos aceptar cuándo podemos y cuándo somos capaces de algo y cuándo no.

No olvides seguirnos, en el próximo artículo de esta sección daremos unos tips para poder decir no sin generar un conflicto.


Imagen: JD Mason

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Soy life coach y escritora de bienestar emocional. Los años en el sector privado me inspiraron a volcarme en el mundo de la inteligencia emocional y el liderazgo. Actualmente, además de escribir para Dévé escribo en valorarteblog.com. Espero poder aportar con mis artículos herramientas que mejoren tu vida laboral.

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