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Cómo ser un buen contacto con 15 minutos al día

Se puede ser un buen contacto sin tener mucho tiempo, siendo tímido, introvertido y sin necesariamente ser alguien sociable. 

No estoy a favor —ojo, eso difiere de «estar en contra» por un matiz— de coleccionar contactos en LinkedIn como quien colecciona cualquier cosa. Menearás la cabeza quizá, y puede que te quieras ir de este artículo a buscar algún otro sitio de internet en el que te ofrezcan una solución más rápida y más barata. O algún artículo que te dé claves a leer en 10 segundos por encima sobre cómo hacer buenos contactos. Estás en tu derecho, por supuesto.

Pero si estás aquí creo que no eres de los que buscan cualquier cosa. Seguro que has ido a eventos de networking y dado tarjetas, y luego te habrás visto preguntándose «¿Y ahora qué?» Resulta que el trabajo comienza después. Fácil no es, pero te diré que tras leer este artículo con atención, verás que es más ligero de lo que aparenta. Todos tenemos un buen contacto dentro, y todo buen contacto tiene buenos contactos.

La importancia de que apliques lo que vas a leer con regularidad reside en que una relación hay que construirla antes de necesitarla.

 


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¿Cómo ser un buen contacto si tienes poco tiempo? 15 minutos al día, por ejemplo.

¿Quieres ser un buen contacto, o quieres ser una diva?

Muchos dicen que sí, que lo primero, mientras se comportan como lo segundo. Ser un buen contacto implica algo de trabajo. Quizá hasta tengas que cambiar tu forma de pensar, tu forma de ver las tecnologías, o tu forma de ver las relaciones personales. Por experiencia he aprendido que no todo será correspondido; no obstante, te irá mejor si no te tomas como algo personal ni los éxitos ni los fracasos. Pero bueno, no pasa nada, tenemos recursos.

¿Cuáles son tus herramientas? ¿Qué es lo que mejor te va?

Y si eso es compatible con el lugar donde están tus contactos, claro… Tenemos los mensajes, las llamadas, las redes sociales, publicar contenido (que se te vea), responder a contenido (que te vean cerca), emails. Antes teníamos mucho estrés, y puede que volvamos a tenerlo; ahora puede que tengamos desánimo o desgana. Por eso insisto en la idea del principio: poco tiempo y contacto ligero es suficiente.

Vamos a ser ligeros.

Vamos a ser flexibles. Una llamada corta es preferible a esperar a «tener tiempo tranquilamente para tener una conversación» lenta, filosófica y profunda con alguien. Sobre todo en días como hoy, en los que seguramente tienes en tu círculo a esa persona altamente ocupada, que va siempre a la carrera y que no tiene tiempo de estar en plan sobremesa de domingo (aunque pese a eso busca tiempo para estar en contacto). Si tienes poco tiempo, te conviene agilizar y aligerar mientras llega ese día en el que todos estáis tranquilos, todos tenéis tiempo y podéis hablar. Pequeñas llamadas, pequeños mensajes, alegría, gratitud, y paciencia. Si tú tienes poco tiempo es posible que tus contactos también lo tengan. Pero ser un buen contacto hará que entres en la lista de personas prioritarias para tus buenos contactos y cada vez sea más fácil la comunicación.

 


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La llamada de 3 minutos

Muchos pueden sentir agobio porque asocian las llamadas a maratonianos intercambios de palabras que al final les dejan secos. No tiene por qué ser así si uno se mentaliza en hacer una llamada corta de 3 minutos antes de ponerse a hacer otra actividad que obligará a dejarles. «Hola, ¿cómo estás? Aquí a punto de hacer X cosa, pero quería saber de ti». O «Me llamó la atención lo que vi en tu LinkedIn, muy acertado». Tras un breve intercambio, no tengas reparo en terminar la llamada con un: «Me tengo que ir, pero ha sido genial escucharte»

RES-PON-DE A LOS MEN-SA-JES. RES-PON-DE A LAS LLA-MA-DAS.

Salvo momentos críticos o delicados —a los que incluso se les podrá sacar partido si se es un buen conversador— conviene mantenerse al alcance. Una llamada perdida puede responderse con un mensaje, no hay por qué temer una llamada porque parezca ir a alargarse, si se sabe decir «Te dejo que voy a ponerme a coser». Con ello quiero decir que ser un buen contacto con poco tiempo es un arte, y el arte pasa por saber hacer hueco para las personas y saber poner límites al mismo tiempo.

Con poco tiempo al día se puede conseguir algo que se puede traducir en más dinero en tu cuenta bancaria, es solo constancia y un plan.

Destacar es más fácil que nunca. Y más todavía si lees Dévé.


Imagen: Rawpixel

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Creo que nada es difícil si sabes hacerlo. Soy Esther, ingeniera de Caminos amante de los trenes y del progreso social que traen. Dirijo Dévé, donde edito y escribo sobre estrategia, liderazgo y dinámica social; pilares del desempeño pro y perso. La verdad —simple, directa y clara— te hace libre.

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