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Jaime Conde: “Para ser un emprendedor nato tienes que acostumbrarte a caer y tener una mentalidad muy fuerte”

  • Nombre: Jaime Conde.
  • Ocupación: Consultor de marketing y director artístico para clientes y emprendedor en proyectos propios.
  • Qué quería ser de mayor:  Actor.
  • Libro: Inteligencia Emocional, Daniel Goleman.

La primera impresión de Jaime es muy potente, en plan este tío controla”. Se le ve un tipo extrovertido, sincero y con un toque idealista. Ese toque que hace que una persona no se conforme con cualquier cosa, que cuando cree que un reto es justo y encaja con sus ideales, lucha hasta el final por conseguirlo. Estamos tomando un café y enseguida nos ponemos a hablar de la vida, del trabajo y de lo necesario que es filtrar, priorizar las cosas y preocuparse por uno mismo…

 

Me comentabas que habías trabajado en muchos curros, de día y de noche… Que era mucho jaleo, una locura constante. Que sin darte cuenta acababas haciendo todo por ensayo y error y perdías tu equilibrio. Entonces, decidiste tomarte un momento para reflexionar y analizar bien lo que estabas haciendo, ¿no?

Exacto, después de estar en varios proyectos decidí parar y replantearme hacia donde realmente quería moverme, y pensé ¿en qué soy bueno? y ¿dónde puedo destacarme? ¿En qué proyectos y sectores quiero emprender? Y empecé a depurar en todo lo que estaba. En algunos proyectos estaba de consultor, en otros de socio y en otros ayudando a amigos a sacar adelante sus propios proyectos… Tengo demasiados contactos y disfruto aportando ideas, pero al estar en tantas cosas a la vez, terminas dedicando mucho tiempo a los demás y no te centras en desarrollar los propios.

Para que los lectores se ubiquen un poco y te puedan colocar, dejas los estudios, te pones a trabajar… ¿Cómo fue?

Dejé los estudios con 16 años por diferentes motivos, a los 20 los retomé enfocándome en cursos de videos y fotografía, que es lo que me interesaba a futuro. Soy más de lo práctico que de la teoría, para mí todo en la vida es resultado de la lógica y el sentido común, ¡y hasta ahora me ha funcionado!

¡El sentido común! Yo he estudiado mucha teoría y te aseguro que está muy bien; pero después de tener experiencia con la práctica. Hoy en día me he encontrado con problemas que los estudié hace mucho tiempo y ese conocimiento está muy lejano en mi memoria. Con lo bien que iría estudiar cosas cuando tienes el sentido de la practicidad al momento… Aprender de verdad algo porque sabes que vas a usar esa técnica mañana mismo con un cliente.

Completamente de acuerdo. Creo que, en España, la metodología educativa está desactualizada en comparación con otros países, y sigue muy centrada en la teoría y poca práctica o sin aplicarla a la época en la que estamos viviendo.  Desde muy pequeño nos inculcan y presionan con lo de “que quieres ser de mayor”, en un formato muy cerrado, trabajando durante 8 horas.

Siempre he sido creativo y todos los días quiero movimiento y hacer cosas diferentes. Entonces, ese fue mi primer interrogante al terminar los estudios, ¿quería trabajar todos los días de mi vida con la misma monotonía esperando encontrar algo que fuera diferente? Para mí, era una locura. Por eso, decidí buscar proyectos y montar empresas, en sectores diferentes.

¿Cómo es tu trayectoria profesional? Dejas estudios, te pones a trabajar… ¿Cómo fue?

Desde muy pequeño fui demasiado inquieto, y cómo en España se puede trabajar con 16 años y mi madre tenía un catering, “me adelanté” y le estuve ayudando por un tiempo. A los 18 años empecé a trabajar como coordinador de eventos, incluso llegué a trabajar en la campaña de Coca-Cola Music Spirit a través de una agencia de medios. A los 19 años ya había estado en diferentes trabajos y sectores. Son muchas las anécdotas que te podría contar… [Risas].

 

«Poder explotar mi creatividad al máximo es lo que más me llena».

 

Qué guay, vas ganando experiencia y vas probando diferentes lugares, incluso te metiste en el sector de la música, ¿no? ¿Cómo fue eso? 

A pesar de haber trabajado en diferentes sectores, siempre me llamó la atención montar mi propia empresa. Así que a los 19 años me lancé y con unos amigos monté la primera, un sello discográfico, llevando la representación de artistas, fiestas y eventos en diferentes ciudades. Mientras tanto, por las redes sociales, me contactaban y me salieron varios proyectos con los que empecé a colaborar.

Sí, a ver cómo iba esto. Tú tenías tu cuenta personal en Instagram y…

Yo tenía un Instagram personal y de repente la gente me escribía para hacer colaboraciones o para organizar una sesión fotográfica con el fin de publicitar su marca, todo esto ocurrió cuando Instagram apenas empezaba a sonar.

¡Qué bueno!

Yo cuando recibo propuestas siempre busco darle mi sello y aportar mi parte creativa, al final todos queremos mostrar el lado bueno de cada uno; y me apetecía explotar mis habilidades.

Hoy en día, tengo más claro que me interesa el marketing y la publicidad.  Con la edad que tengo, prefiero estructurar mi vida laboral más y buscar, no solo el crecimiento profesional, también el personal. Siempre y cuando pueda explotar mi creatividad al máximo, eso es lo que más me llena.

«Ahora mismo quiero los pilares de mi casa fuertes y profundos. Esa es la mejor manera de ser honesto conmigo mismo y ser fiel en quien quiero convertirme en un futuro».

 

Totalmente, es que es valorarse uno mismo de verdad, el talento innato, las habilidades que tenemos que explotar para ser la mejor versión de nosotros mismos. Ver claro el “dónde quiero llegar a día de mañana”, más allá de las cosas puntuales…

Claro, puedes estar en proyectos puntuales a los que les dedicas tiempo y se vuelven prioridad, pero estoy en una edad donde quiero crear los pilares de mi casa fuertes y profundos. Esa es la mejor manera de ser honesto conmigo mismo y ser fiel en quien quiero convertirme en un futuro. Me ha costado mucho encontrar mi sitio.

Viendo cómo trabajas, me viene la pregunta automática: ¿cómo te organizas?

Cuando trato de explicarlo a los demás, alucinan un poco [risas]. Y realmente para mí es muy fácil. Entre semana trabajo para los diferentes clientes con un calendario muy estricto. Me organizo según la disponibilidad de los clientes, y viceversa. Pero lo importante es trabajar a objetivos, no a horario.

Pero entonces, para ver si alguien puede aplicar tu forma de organizarte…

Soy muy organizado y todo tiene su orden, con los clientes agendo reuniones donde hacemos mucho brainstorming y aterrizamos objetivos y resultados esperados. Tengo días muy intensos, sé a qué horas empieza mi día, pero no cuando termina. Hay que tener mucho orden, ser resolutivo y, sobre todo, ser lo más eficiente posible.

«Yo realmente no tengo mucho tiempo para el ocio o hobbies entre semana, de lunes a viernes le dedico todo el tiempo a los proyectos y a los clientes».

 

¿Cómo lo haces?

Me gusta preparar las reuniones con antelación y durante la misma hago un acta con los compromisos acordados. Desde casa adelanto mucho trabajo; yo realmente no tengo mucho tiempo para el ocio o hobbies entre semana, de lunes a viernes le dedico todo el tiempo a los proyectos y a los clientes. Los domingos son mis días de descanso, este día lo dedico 100% para mí.

¿Son los domingos tus momentos de desconexión?

Sí, este día lo dedico a hacer las cosas que me gustan, como ir a montar a caballo, salir de la ciudad al campo, un poco de naturaleza que me ayuda a desconectar y hacer un reset para volver a la ciudad con la cabeza aún más productiva.

¿Tienes la necesidad de buscar clientes o te vienen?

Todos tenemos la necesidad de buscarlos, pero ahora mismo estoy muy centrado en los clientes que ya tengo, soy humano y muchas veces las horas no me alcanzan. Además, también estoy buscando un balance entre el hacer y el ser.

«Los nuevos emprendimientos siempre me han motivado, para mí son un máster brutal. Intentar levantar un proyecto nuevo, y trabajar con emprendedores es una experiencia enriquecedora».

 

Claro, no tienes tiempo.

Más que falta de tiempo para atender clientes ahora estoy concentrado en un par de startups, los nuevos emprendimientos siempre me han motivado, para mí son un máster brutal. Intentar levantar un proyecto nuevo, y trabajar con emprendedores es una experiencia enriquecedora, me gusta mucho desarrollar los departamentos, y formar a los equipos de trabajo, vivir y ser testigo del crecimiento es muy satisfactorio… Además, me ha permitido conocer a personas que están emprendiendo y que lo hacen muy bien, como Ana y Christian de Atopic Studio, que son unos chicos que trabajan extraordinariamente,  profesionales como pocos que he conocido y con quien conecté al instante.

Gente con la que te cruzas de casualidad y te dan la vida, ¿no?

Si, los conocí a raíz de una empresa que contraté hace varios años, quienes habían montado su propia productora y hoy tenemos un partnership que funciona muy bien. La verdad, pueden grabar y yo estar con los ojos cerrados, y aun así me dan una tranquilidad brutal, porque ya nos entendemos a la hora de trabajar y saben lo que busco y espero.

La confianza…

La confianza se va ganando, al comienzo toma tiempo. Antes, en un rodaje tenía que estar metido en cada detalle y estar atento de todo, ahora trabajo más tranquilamente porque confío en el equipo. Trabajo con clientes en sectores muy diferentes que requieren servicios y atención a la medida que esperan soluciones innovadoras y eso es lo que yo les doy; para algunos es llevar la imagen de marca, para otros sus estrategias de marketing, contenidos, creatividad o la estrategia 360°.

Y a nivel creativo, el concepto, la estética, etc. ¿Cómo entrenas el ojo, ¿cómo te inspiras?

Para mí la inspiración y el tener buenas ideas viene de haber trabajado en proyectos de todo tipo. Al final lo que necesitas es saber que tipo de servicio o producto quieres comercializar, tener muchas referencias de otros trabajos y empezar… He trabajado con marcas de coches, Apps de movilidad, car sharing, renting, moda, videojuegos y hostelería, creo que la gran variedad de sectores, servicios o productos en los que he trabajado también me ha ayudado a que la cabeza esté en modo dinámico.

Siempre estudio mucho el proyecto antes, reviso sus competidores, presencia en medios, y diferentes fuentes de información que luego me ayudan a definir diferentes referencias las cuales paso a los diseñadores y al equipo involucrado en el proyecto para presentar la propuesta al cliente.

«Es muy fácil entrar en la fantasía y autoengañarse, porque muchos piensan que hacen mucho; pero luego no hacen tanto, y lo peor, tu dile que no lo ha hecho…».

 

Un moodboard, ¿no? Un conjunto de estilos de referencia.

Claro. Me enfoco en la parte audiovisual, y mando estilos que me gustan y que sirvan de referencia y a partir de esto hago un Story Board. Que luego la productora sabe el tipo de contenido que quiero proyectar. Trabajo de cerca y dirijo a todo el equipo, desde los diseñadores, digitales y productora.

¡No vas a ponerte tú con todo!
No,  es mucho trabajo de equipo.

Esto pasa mucho en el mundo de la alta costura, las grandes marcas de moda. Tienen al diseñador ilustre, a la celebridad, que tira las grandes líneas estratégicas del diseño y el resto del equipo se reparte las tareas y lo ejecutan. No se pone el gran diseñador a coser…

Exacto, se trata de estar encima de todo el proceso creativo, pero siempre trabajando de la mano de todos los involucrados.

Está muy guay. Además, estás muy metido en el mundo de emprendimiento. No sé cómo ves el panorama ahora, hubo un boom con los emprendedores… ¿Cuál es tu visión de montar una empresa hoy en día?
Hoy en día creo que los millennials y la generación Z con el desarrollo digital, están buscando nuevas formas de trabajo y quieren ser más independientes y por eso buscan emprender y tener algo propio.

Hay que estar mentalizado y muy preparado para caer y levantarse durante el proceso, porque es muy fácil entrar en la fantasía y autoengañarse, pensando que hacen mucho; pero luego no hacen tanto… Y lo peor, tú diles que no lo han hecho, lucharás con su ego… [Risas]

A algunas empresas les va bien, pero también muchas fracasan en el intento. Yo que llevo varios años en la rueda del emprendimiento me he caído en muchas y me he sabido levantar.

Aunque suene a tópico, “para saber esquiar, primero tienes que saber levantarte del suelo”.

Claro. Cuando consigues levantarte es cuando de verdad te das cuenta si quieres seguir en ese mundo o no, porque algunos lo dejan cuando les va mal en la primera… Para ser un emprendedor nato tienes que acostumbrarte a caer y tener una mentalidad muy fuerte.

Hace tiempo ya, hablando con Marc Guerrero, me decía “solo por lo que estoy haciendo…  Organización, captar nuevos clientes, rondas de inversión, capital riesgo… ¡¿Tú sabes todo lo que estoy aprendiendo?!”

Totalmente, lo que he llegado a aprender y lo que estoy aprendiendo, trabajando para startups, clientes y otras empresas… No lo cambiaría por nada. También de darte golpes aprendes, es un proceso maravilloso, puedes hacer prueba y error y es un aprendizaje constante.

 

 «Lo importante para conseguir todo lo que te propongas en tu vida es saber qué prioridad se merece cada cosa».

 

Una cosa que me gusta mucho preguntar es por los referentes de la gente. Por tu forma de ser, me parece muy interesante ¿A quién admiras? ¿Tienes algún referente que te inspire?

En quien más me inspiro es en mi padre y mi hermano mayor. Es una pena; pero mi padre era trabajador nato, luchador, entregado a los suyos. Mi padre era un maestro de maestros, era alguien que podría ser coach, psicólogo y actor. Era una persona con mucha energía, con una filosofía de vida muy clara y una forma especial de ver la vida… Hoy en día, cuesta encontrar personas así. Ahí se me quedó un vacío bastante grande.

Por otro lado, mi hermano es espectacular, me inspira por la energía, la fuerza y las ganas de luchar por sus proyectos, sus ideales y su forma de ser. Su ejemplo me anima a continuar y a seguir adelante por este camino.

Después de repasar un poco tu vida. ¿Hay algún consejo que te darías?

Aceptar que uno no va a poder con todo y saber delegar. Lo importante para conseguir todo lo que te propongas en tu vida es saber qué prioridad se merece cada cosa. Y no tenerle miedo al fracaso, es un paso más dentro de una trayectoria de aprendizaje. También contar hasta 10 muchas veces, porque para desarrollar la creatividad hay que ordenar bien las ideas. El problema de la gente creativa es tener tanta información que uno no siempre sabe cómo ordenarla y sacarla.

Yo hago algo parecido, tengo una pizarra en mi habitación que me va muy bien, al estilo mapa mental. Necesito plasmar mis pensamientos, verlo, porque al final si un pensamiento no lo plasmas, es una nebulosa en tu cabeza…

Sí, claro organizar las ideas, llevar un orden y saber cómo aterrizarlas. También hay que ser muy organizado y conocer bien tu lista de tareas y conocerte bien a ti mismo. Ser resolutivo y conocer tus habilidades, saber hasta qué punto y en qué momento puedes resolver una cosa u otra.


Sugerencia de presentación: Knockin’ On Heaven’s Door – Guns N’ Roses

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Consultor de estrategia empresarial y Mentor de artistas. He trabajado en entornos altamente cambiantes y competitivos en el mundo de los negocios, y he visto lo mejor y lo peor del ser humano. He comprobado que el cómo se hagan las cosas es tanto o más importante que el fin en sí mismo; y que el llamado éxito sólo se da gracias a la libertad de mente y espíritu. Fan de Bunbury y coleccionista de relojes.

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